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El precio dinámico en el fútbol: qué es y a quién perjudica

La Copa del Mundo 2026 aplica por primera vez un sistema de tarificación dinámica que ajusta el precio de las entradas según la demanda en tiempo real. El mecanismo ha convertido este torneo en el de las entradas más caras de la historia del Mundial.

El precio dinámico en el fútbol: qué es y a quién perjudica
Imagen editorial de Templos del Fútbol

Cómo funciona el precio dinámico en las entradas de fútbol

Ilustración de Templos del Fútbol
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El sistema de precios dinámicos ajusta el coste de las entradas en tiempo real dependiendo de la oferta y la demanda mediante un algoritmo que combina automatización tecnológica con supervisión humana. Cuando la demanda es alta, los precios suben; cuando la demanda es baja, los precios bajan. Este modelo, que ya se aplica en pasajes de avión, hoteles y servicios como Uber, llegó al fútbol de la mano de la Copa del Mundo 2026.

El torneo que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México marca la primera vez que el organismo rector asume el control directo de la venta de entradas en lugar de delegar la tarea a los organizadores locales. El objetivo declarado del sistema es aprovechar al máximo los asientos disponibles cobrando lo que cada comprador está dispuesto a pagar. Las mejores entradas para la final del 19 de julio en Nueva Jersey llegaron a venderse por más de 32.000 dólares, mientras que en la plataforma de reventa oficial algunas se ofrecen por más de 80.000 dólares.

La plataforma de reventa oficial del Mundial 2026

Ilustración de Templos del Fútbol
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La Copa del Mundo 2026 introdujo otra novedad: una plataforma oficial de reventa de entradas de la que el organismo obtiene una comisión del 15 por ciento tanto del comprador como del vendedor. El sistema permite que algunas entradas estén disponibles a precios inferiores a su valor original, aunque también se ofrecen localidades muy por encima del precio inicial.

Gianni Infantino, presidente del organismo rector, defendió el mecanismo argumentando que si las entradas se vendieran a un precio más bajo terminarían en mercados secundarios a precios mucho más altos. Según su razonamiento, el dinero iría a quienes organizan mercados secundarios o actividades de mercado negro y no al fútbol. La plataforma oficial busca, según el organismo, capturar ese margen de reventa y destinarlo al desarrollo del deporte.

El Mundial de las entradas más caras de la historia

Ilustración de Templos del Fútbol
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Las entradas para la Copa del Mundo 2026 cuestan más del doble que las de Qatar 2022 tras ajustar los precios por inflación, y aproximadamente cuatro veces más que cuando Estados Unidos albergó el torneo en 1994. El precio dinámico ha disparado los valores para los partidos de alta demanda hasta niveles nunca antes vistos en un Mundial, mientras que muchos asientos permanecen vacíos en encuentros de selecciones menos populares.

El sistema ha provocado que todavía haya entradas disponibles para 87 de los 104 partidos de la competición. Ver un partido de cualquier selección se ha convertido en un reto económico: el precio de las entradas supera en la gran mayoría de los casos los 200 euros, y conforme avanzan las rondas los precios se disparan. El centro de estudios Cato Institute defiende que se trata de un sistema justo porque no se pueden entregar entradas a todos los que las quieren a un precio que todos puedan pagar.

A quién perjudica el precio dinámico de entradas

Los altos precios de las entradas han encendido la ira de muchos hinchas que tuvieron que quedarse en casa. El sistema perjudica directamente a los hinchas de selecciones populares o partidos de alta demanda, que enfrentan precios desorbitados fuera del alcance de la mayoría. El mecanismo genera confusión porque el mismo asiento puede cambiar de precio en cuestión de horas o días, lo que dificulta la planificación de viajes y compras.

El modelo también crea escasez artificial: al mantener precios elevados, muchos asientos quedan sin vender hasta momentos cercanos al partido, cuando los precios pueden bajar. Los defensores del sistema sostienen que responde a una lógica económica simple de cobrar lo que la gente está dispuesta a pagar, pero los críticos señalan que convierte el acceso al fútbol en un privilegio económico. La tarificación dinámica transforma la experiencia de comprar una entrada en un ejercicio de especulación donde el precio final depende del momento exacto de la compra.

Camila Arriagada

Sobre la firma

Camila Arriagada

Redactora · Hinchadas y cultura de grada · Buenos Aires, Argentina

Camila Arriagada nació en Rosario y vive en Buenos Aires desde que empezó la carrera de Sociología en la UBA, que terminó con una tesina sobre el uso del espacio público en los días de clásico. Antes de escribir de fútbol trabajó…

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