Martínez Valero: historia, aforo y reforma del estadio del Elche
El recinto ilicitano se inauguró el 8 de septiembre de 1976 y es el segundo más grande de la Comunidad Valenciana. Una reforma integral modificará su fachada y espacios interiores antes del 50 aniversario del club.

Inauguración y capacidad del estadio Martínez Valero

El estadio se inauguró el 8 de septiembre de 1976 y recibe su nombre en honor al presidente que impulsó su construcción. Actualmente dispone de un aforo de 33.732 espectadores, lo que lo convierte en el segundo recinto con mayor capacidad de la Comunidad Valenciana. La estructura original responde a criterios racionalistas y organiza graderío, accesos y zonas de circulación en torno a una disposición funcional que ha permitido su adaptación progresiva.
El recinto experimentó una remodelación en 2013 y desde 2020 ha recibido reformas graduales para adecuar sus instalaciones a los estándares contemporáneos. Su ubicación en la ciudad de Elche permite el acceso desde el norte por la Avenida de La Libertad, desde el centro por la Avenida de Alicante o la Calle Porta de la Morera, y desde el sur por la Avenida Pedro Juan Perpiñán. Desde el aeropuerto, el recinto se encuentra a 10 kilómetros por la carretera N-340.
El papel del Martínez Valero en el Mundial de 1982

El estadio acogió tres encuentros durante la Copa del Mundo de España de 1982, entre ellos el partido con mayor cantidad de goles en la historia de los mundiales. La selección española ha disputado siete partidos en este recinto, con un balance de seis victorias que consolida su condición de plaza favorable para el combinado nacional. Estos encuentros reforzaron la proyección internacional del estadio y de la ciudad durante la década de los ochenta.
La experiencia mundialista marcó un punto de inflexión en la historia del recinto, que pasó a formar parte del circuito de grandes eventos deportivos en territorio español. La capacidad de organización demostrada en aquellas jornadas sentó las bases para que el estadio mantuviera su relevancia en el fútbol español durante las décadas siguientes, tanto en competiciones de clubes como en compromisos de la selección.
La reforma del estadio prevista para 2026-2027

Las obras de renovación comenzarán en 2025 y la intervención estará lista para la temporada 2026-2027, coincidiendo con el 50 aniversario del club. El proyecto contempla cuatro ejes principales: la reordenación de espacios interiores para mejorar aspectos operativos y posibilitar nuevos usos, la recuperación del patrimonio construido original de 1976, la creación de una nueva fachada exterior y la conversión del recinto en una infraestructura urbana activa durante todo el año.
La nueva piel exterior estará formada por elementos torsionados de color blanco que generan una transparencia central, permitiendo que el verde interior proyecte la identidad ilicitana mediante una franja característica. Esta envolvente contemporánea dialoga con la estructura racionalista original y busca ofrecer una imagen representativa para el visitante y el espectador televisivo. La actuación incluye además una cubierta para la tribuna principal, la reordenación de flujos interiores, una nueva zona de aparcamiento, un acceso renovado para medios y prensa, y una recepción principal que da paso a una oferta ampliada de hospitalidad en las plantas superiores.
Integración urbana y nuevos usos del recinto
La disposición de la fachada exterior permite la creación de un nuevo atrio que refuerza el vínculo del estadio con su entorno inmediato. La intervención sobre la urbanización generará una zona de estancia para el barrio y la ciudad, con espacios verdes, áreas de actividades lúdicas y deportivas para la comunidad, y una expansión de la actividad económica vinculada al club. Este enfoque busca que el recinto funcione como equipamiento público más allá de los días de partido.
La propuesta pone en valor el aspecto histórico del estadio, recupera la esencia del proyecto original y establece un diálogo entre dos arquitecturas complementarias: la estructura de 1976, encargada de definir las funciones básicas, y la intervención contemporánea, una piel de carácter leve y ligero que envuelve el conjunto. La actuación persigue que el estadio represente a la ciudad y a la provincia en las máximas competiciones deportivas con una imagen contemporánea y reconocible.