La FIFA desmiente a Marruecos sobre la sede de la final del Mundial 2030
Un portavoz del organismo rector del fútbol mundial respondió a las declaraciones del presidente de la Federación marroquí, que dio por hecho que el partido decisivo se jugará en el futuro estadio Hassan II de Benslimane.

Las declaraciones de Fouzi Lekjaa en un acto electoral

Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol y ministro delegado encargado del Presupuesto, afirmó durante un mitin del Partido Autenticidad y Modernidad en Buznika, cerca de Rabat, que la final del Mundial 2030 se disputará en el estadio Hassan II. La frase fue recibida con aplausos por los asistentes, en plena campaña para las elecciones legislativas del país africano celebradas en septiembre de 2026.
El dirigente no habló de posibilidades ni de candidaturas, sino de un hecho consumado ante los militantes de su partido político. Lekjaa añadió que la provincia de Benslimane, donde se levanta el futuro recinto, tendrá el honor de organizar el partido decisivo del campeonato que compartirán España, Portugal y su país. El presidente federativo llegó incluso a expresar su deseo de que la final enfrente a las selecciones de Francia y su país, en alusión a la derrota sufrida en el último torneo mundialista.
La respuesta de la FIFA a las palabras del dirigente marroquí

Un portavoz de la FIFA desmintió las afirmaciones de Lekjaa con una declaración concisa: tal y como se comunicó el 5 de agosto de 2026, la decisión será tomada por el organismo en su momento. La frase reproduce exactamente las palabras utilizadas en agosto, cuando el máximo organismo del fútbol salió al paso de informaciones que vinculaban la sede de la final con negociaciones políticas internas.
La contundencia de la respuesta contrasta con la seguridad mostrada por el presidente de la Federación marroquí, que presentó la celebración del partido en Casablanca como un proyecto confirmado. El organismo rector del fútbol mundial no precisó cuándo hará pública la designación de la sede ni qué criterios empleará para tomar la decisión final sobre el estadio que albergará el encuentro del 21 de julio de 2030.
Los antecedentes de desmentidos similares por parte del organismo
En agosto de 2026, la FIFA ya había rechazado informaciones que apuntaban a que el presidente Gianni Infantino había prometido la final a cambio de apoyo de la Confederación Africana de Fútbol en las próximas elecciones. El portavoz del organismo calificó entonces de falso y engañoso afirmar que se hubiera hecho promesa alguna en relación con la sede del partido decisivo del torneo.
Meses antes, el organismo también tuvo que desmentir al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, cuando aseguró en un acto público que el último encuentro del Mundial se jugaría en territorio español. La FIFA respondió con el mismo mensaje: la decisión se tomará en su debido momento, sin confirmar ni descartar ninguna candidatura de los tres países organizadores del campeonato.
El estadio Hassan II y la apuesta marroquí por albergar la final

El Gran Estadio Hassan II se levanta en Benslimane, en el área metropolitana de Casablanca, con una capacidad proyectada de 115.000 espectadores aproximadamente. El recinto, todavía en construcción, tiene prevista su inauguración para finales de 2027 y pretende convertirse en uno de los mayores recintos futbolísticos del planeta. Lekjaa se refirió a él durante el acto electoral como el más grande del mundo.
El dirigente vinculó el proyecto del estadio con el desarrollo económico de la provincia de Benslimane, que aspira a convertirse en uno de los grandes focos deportivos del país africano. La elección de la sede tiene un evidente componente de prestigio para las tres federaciones organizadoras: la final es el encuentro con mayor valor simbólico y económico de todo el campeonato, y su designación supondría la confirmación del creciente peso internacional adquirido en el fútbol durante los últimos años.
La pugna entre España, Portugal y el país africano por el partido decisivo
La disputa enfrenta las aspiraciones españolas, con el Santiago Bernabéu como principal candidato tras su reciente remodelación, y la ofensiva marroquí para llevar el encuentro a la futura joya arquitectónica de Casablanca. Portugal, el tercer país organizador del torneo, no ha manifestado públicamente su posición sobre la sede del partido ni ha presentado candidatura oficial para albergar el encuentro del 21 de julio de 2030.
Quedan cuatro años para que se dispute la final del Mundial, pero su ubicación sigue siendo una incógnita oficial pese a las declaraciones de dirigentes de dos de los tres países organizadores. La FIFA no ha establecido un calendario público para anunciar la decisión ni ha comunicado si evaluará las candidaturas mediante criterios deportivos, técnicos o de otra índole. El organismo se limita a repetir que la resolución llegará en su debido momento, sin precisar fechas ni plazos.